El primer contacto siempre suele ser a través de una llamada telefónica. Escucha atentamente lo que tienen que decirte e interésate por la siguiente fase, la entrevista personal.
Antes de la entrevista
- Infórmate acerca de la empresa y del puesto al que optas, o sobre el sector en el que opera la empresa.
- Prepara la entrevista, repasa tu CV, el análisis de fortalezas y debilidades, tu plan de carrera y posibles preguntas que te puedan formular.
- Lleva siempre una copia del CV, aunque no te lo hayan pedido.
- Acude con tiempo. Intenta llegar un poco antes de la hora y si tienes alguna dificultad avisa sin dudarlo.
- Cuida la apariencia, tanto la vestimenta como el peinado. No se trata de “disfrazarse” para la ocasión, sino de vestirse cómodo y sentirse bien transmitiendo profesionalidad.
La entrevista personal es el momento ideal para crear un vínculo con el seleccionador, demuestra tus valores y capacidades para el puesto de trabajo ofertado. Normalmente expondrás tus conocimientos y experiencia para pasar más tarde a un modelo de entrevista por competencias, donde el seleccionador identificará tus competencias profesionales, personales, sociales, conductas y actitudes.
Durante la entrevista
- Saluda al entrevistador de manera convencional. Normalmente con un apretón de manos salvo que el entrevistador se dirija de otra forma.
- Siéntate correctamente pero natural, sin estar demasiado tenso.
- Presta atención a la forma de dirigirse a ti el entrevistador, es decir, no te sientes hasta que invite a hacerlo y no tutees a menos que lo acepte.
- Cuida el lenguaje.
- No interrumpas y deja que el entrevistador tome la iniciativa.
- Mírale a los ojos y haz notar tu interés con gestos o asentimientos.
- Contesta sinceramente y de forma positiva hacia tus logros.
- Piensa antes de contestar.
- Intenta no utilizar muletillas o expresiones tajantes.
- Al finalizar la entrevista si te concede tiempo para preguntas, consulta las dudas que tengas, ya que también denota interés.